i-responsabilidades: la nueva versión del Villarreal v.11.0

No estamos hablando de un nuevo producto de la factoría Apple, nada más lejos de la realidad, estamos hablando del nuevo producto de nuestro Steve Jobs particular, Fernando Roig o a falta de contrastar, el nuevo primer diseño de Fernando Roig Jr.

Recuerdo cuando se presento la nueva versión por allá por verano, auditorio lleno, palabras de los protagonistas, nuevo grupo de animación, música de la Champions,… No faltaron las típicas frases vende abonos, por otro lado totalmente necesarias si queremos llegar a los 21000, y una larga lista de características que nos hacía pensar que este iba a ser mejor que el anterior.

La primera novedad que me llamó la atención fue que el stage de pretemporada que llevaba años haciéndose en Torre Mirona y que tan fantásticamente había funcionado, iba a pasar a Irlanda con puente en Londres y Polonia. Después del cambio del equipo médico, de los fisioterapeutas y del preparador físico que se había realizado con la llegada de Garrido, se acababa así con la senda marcada durante años en el aspecto de la preparación física. Ahora, a estas alturas de pretemporada, me pregunto si no fue un error y una irresponsabilidad cambiar todo aquello que tan bien había funcionado. Hay quien ve una relación directa entre aquellos barros y estos lodos, yo no diré tanto, pero por lo menos parece curioso.

Más adelante me encontré con la segunda novedad, en el Villarreal v.11 no iban a existir gente experimentada en los laterales, sino que se iban a dejar en manos de tres chavales Catalá, Mario y Oriol. Mientras tanto un internacional campeón del Mundo y de Europa dejaba el club por la puerta de atrás, aún me pregunto que hubiese pasado dándole más descanso y haciéndole jugar de Domingo en Domingo, tal vez la respuesta la tenga en Javi Venta, un jugador que aquí se lesionaba cada dos semanas. En el club se debió pensar que a una mala, teníamos a Ángel a punto de volver… error o falta de comunicación, pero nueve meses después Ángel sigue sin jugar.

Finalmente, me quedé asombrado con la última. Aquellas cifras tan fantásticas que se cansaban de repetir, donde éramos el club más solvente de primera división habían desaparecido. Ahora, por culpa de la crisis, nos habíamos convertido en un club que no tenía dinero, es más, necesitábamos vender para poder pagar a los jugadores. Y con semejante panorama llegó la venta de Cazorla. Entiendo perfectamente que en ese momento era la única solución y que se tenía que hacer así. Pero una vez más, a toro pasado me pregunto, si entre Zapata, Camuñas y De Guzman no nos habremos gastado prácticamente los ingresos del traspaso.

Con todo esto llegamos a la situación actual, un técnico que no convence a una gran parte de la afición y que inculca un estilo de juego que a duras penas reconocemos. Unos jugadores que se parapetan en la inmensa espalda que muestra tener su entrenador, en cualquier otro equipo a más de uno lo tendrían enfilado. Y una directiva que debe replantearse si las últimas actuaciones realizadas no llevarán a la perdida total de confianza en la marca.